Turnos y marcas con GPS
Se asignan por instalación y persona. El guardia marca desde su teléfono; el sistema mide la distancia al puesto y guarda la hora del servidor, no la del celular.
Guardias, turnos, marcas con ubicación desde el teléfono, relevos, clientes, flota, finanzas y compras. Una instalación por empresa, con sus datos en su propio servidor.
Cada parte de la operación tiene su pantalla, y todas hablan entre sí: el turno que se asigna es el que el guardia marca, el que el cliente ve y el que se factura.
Se asignan por instalación y persona. El guardia marca desde su teléfono; el sistema mide la distancia al puesto y guarda la hora del servidor, no la del celular.
Se instala en el teléfono como una app. Turno del día, checklist, relevo y sus propios documentos. Si no hay señal, la marca se guarda y se envía sola después.
Quien viene a relevar avisa que va en camino y se ve acercarse. El turno se cierra cuando el guardia confirma la entrega, con la ubicación de los dos.
Tu cliente entra y ve sus instalaciones, si hay guardia ahora mismo y qué pasó en los turnos recientes, con fotos. Lo que antes se respondía por teléfono.
Ficha completa, contratos, OS-10 con vencimiento, certificados que el trabajador se genera solo y que cualquier tercero puede verificar con un código.
El trabajador pide, el supervisor visa, RRHH aprueba. Los saldos se devengan solos cada mes y las licencias llevan su plazo de presentación a la vista.
Cobros, pagos y cuadre mensual. Las compras siguen un circuito completo: solicitud, cotizaciones, aprobación por monto, orden, recepción, factura y pago.
Vehículos con documentos, entrega con checklist y fotos. Los insumos de cada puesto se ven en un mapa: de un vistazo, a cuáles les falta algo.
No es un servicio compartido con otras empresas: es tu instalación, con tu dominio, tus cuentas y tus respaldos.
Un servidor propio o el que ya tengas, con HTTPS y tu subdominio. La primera cuenta la creas tú; nadie más puede fabricar un administrador.
Fichas, instalaciones sobre un mapa con su radio de marca, turnos maestros y perfiles con permisos por pantalla. Los catálogos de Chile ya vienen.
La gerencia mira el panel, el supervisor asigna, el guardia marca desde su celular y el cliente ve su servicio en el portal. Todo queda registrado.
Los permisos son por pantalla y se editan desde el sistema. Quien es de fuera de la empresa, como el cliente o el contador, solo alcanza lo que se le abre.
Cobertura, turnos, ingresos y margen del mes corrido contra el mismo tramo del mes anterior. Arriba, solo lo que pide una decisión.
Las cifras de turnos son el filtro: apretar "sin marcar" muestra cuáles. Un buscador contesta la pregunta que llega por teléfono: dónde está fulano.
Cuatro pestañas y ninguna más: turno, tareas, vehículo e historial. Nada de la oficina se le cruza en el camino.
Una agenda con nombre y fecha: quién vuelve de licencia, a quién se le vence el contrato, qué solicitud espera. Y las compras con su circuito de aprobación por monto.
Sus instalaciones, si hay guardia ahora, los turnos recientes y las fotos de cierre. Lo que es interno, como una marca lejana o una nota del guardia, no le llega.
Se instala como una app desde el navegador, sin tienda. Abre directo en el turno del día y funciona con el pulgar, bajo el sol y sin cobertura.
Tócalo: es la app del guardia
Fichas, sueldos, ubicaciones y evidencias de turno. Cada decisión de abajo se comprobó atacando el sistema, no leyéndolo.
Tu base y tus archivos en tu servidor. No hay inquilinos ni datos de otra empresa en la misma tabla.
A las 03:00 y a las 15:00, y una herramienta que restaura la copia en una base aparte y cuadra tabla por tabla.
Cada perfil ve las ventanas que se le marcan. Quien es de fuera, como el cliente o el contador, tiene todo cerrado salvo lo suyo.
Certificado automático, HSTS, política de contenido calculada en cada build y archivos servidos con su tipo real, nunca adivinado.
Cambiar la clave saca a cualquier sesión abierta. Freno a intentos de entrada y a la recuperación de clave, sin decir quién tiene cuenta.
Cada documento que se genera lleva un código. Un banco o un arrendador lo comprueba en línea sin tener cuenta ni ver nada más.
En tu instalación: un servidor propio o uno que se contrata a tu nombre, con tu subdominio. La base, los archivos y los respaldos son tuyos, y se pueden exportar cuando quieras.
No. Cualquier Android o iPhone con navegador. La app se instala desde el sitio, sin tienda, y las marcas funcionan aunque no haya señal en el puesto.
No, y es a propósito: eso lo hace tu contador, con los indicadores que cambian cada mes. Lo que el sistema resuelve es que lleguen a cada trabajador y quede constancia de que las recibió. El contador tiene su propio acceso, acotado a eso.
La instalación se levanta en un día. Lo que toma tiempo es cargar tu gente y tus instalaciones, y para eso hay carga por planilla y un manual con un caso práctico en cada pantalla.
Hay dos copias diarias de la base, se comprueba que cada una esté completa y hay una herramienta que las restaura de prueba. El guardia sigue pudiendo marcar: la marca espera en su teléfono y se envía cuando el sistema vuelve.
Sí. Un manual de más de 140 páginas con capturas reales, y el mismo manual dentro del sistema: se abre en el capítulo de la pantalla donde estás, contesta preguntas escritas con tus palabras y explica cualquier campo al apuntarlo. Funciona sin conexión.